Lunes 22.sep.2014

Amigos con derechos: lo bueno, lo malo y lo feo

Amigos con beneficios, pero con límites. Define tus barreras si no quieres salir con el corazón roto

Martes 18 de Octubre de 2011

 Agencias

Amigos con derechos: lo bueno, lo malo y lo feo -

Amigos con derechos: lo bueno, lo malo y lo feo

Cuando nos sentimos capaces de controlar nuestras emociones e impulsos, creemos ser poco vulnerables a ser heridos sentimentalmente. Este es un paso que requiere de mucha valentía, coraje, madurez y paciencia para así encontrar un equilibrio mental y espiritual. Pero queremos que ese proceso vaya de la mano con un disfrute de las cosas, por eso no encontramos prohibiciones al momento de experimentar y buscar la felicidad. Son rutas que nos dirigen, como es el caso, a personas que buscan la misma tranquilidad que nosotros. ¿Tu objetivo te llevó al encuentro con un “amigo con derechos”?
Nos conocimos y NO nos enamoramos
¿Cómo y por qué pasa este tipo de fenómenos? Más recurrente en adolescentes que en personas adultas, no siempre tener una compañía de este tipo implica estar despechada o tomar revancha por un desamor del pasado. Millones de personas no se sienten cómodas ni gozan de un compromiso en ciertas etapas de su vida. Prefieren vivir lo que tienen que vivir antes de entrelazar obligaciones con y hacía alguien más.
Sucede de una manera tan natural como el hecho de respirar: los seres humanos nos fijamos en alguien, nos gusta, nos despierta un deseo y lo manifestamos sin comprometerse. Es un amor platónico que puede perdurar incluso muchos años.
¿De dónde proviene?
• Atracción física y sexual por un amigo. La química visual que tienen dos personas desde un inicio, es un fuerte componente para que se den relaciones de esta clase. Dos amigos que se conocen, se atraen, se tienen confianza pero que no han cultivado un sentimiento más fuerte a la amistad, son más vulnerables a convertirse en amigos con derechos.
• Contacto sexual y/o erótico al 100%. Quien tiene un amigo especial con permiso a ciertas cosas, no lo busca para salir a cine cada fin de semana, tener tardes de charlas, pasear un rato, salir a comer después del trabajo y repetir lo mismo al siguiente día. Se buscan porque necesitan de un contacto físico motivado por la atracción sexual de la que hablamos en primera instancia, apoyado en su relación de amistad previa: no hay juicios ni críticas. La apariencia o la química en la cama son motivadores primordiales de estas relaciones.
• Amigos, no amantes. Hay que saber diferenciar entre la línea de los amantes casuales y “amigos especiales”. Los amigos con derechos son personas que comparten mucho tiempo juntos (ya sea presencial o por otras vías como el teléfono o la Internet), se conocen más allá de la cama, interactúan y es más afectuoso que una aventura. No se acuestan por acostarse con alguien, de lo contrario lo harían con cualquiera: se buscan entre sí porque se entienden tanto sexual como emocionalmente, tienen un vínculo que no va más allá del compromiso, no pelean y gozan de una buena relación (las peleas son casi nulas, siempre hay buena química al momento del encuentro y se interesan por el bienestar del otro sin pedir “rendición de cuentas”). Su interacción sexual es la continuidad de su amistad.
• Claramente hay alguna clase de desligamiento de las personas involucradas hacia relaciones duraderas. Muchos de ellos porque admiten no ser fieles a una sola persona, porque quieren compartir las mismas experiencias con personas diferentes o porque le temen a comprometerse y salir lastimados. Sus amigos y conocidos son un ejemplo de la complejidad que tiene a cuestas una relación, y para alguien eso es suficiente al momento de un rotundo “No quiero ser tu novia”
Características:
• No hay restricciones.
• No hay reclamos.
• Es un amor platónico pero sin romance.
• No se tildan como pareja bajo ningún motivo ni tienen rutinas de esta clase.
• Están abiertos a otras relaciones sentimentales en cualquier momento. Es una etapa de transición emocional para los dos. Termina cuando alguno encuentra una pareja estable y se enamora de otra persona.
• No hay enamoramiento: hay afecto, amistad y atracción.
• No hay una planeación de un futuro juntos a pesar de su apego sexual y afectivo.
• Deseo físico latente y relaciones sexuales.
• No tienen rutinas de pareja.
• No hay convivencia.
• Sus encuentros son casuales, no son planeados.
Luz verde (lo que puedes hacer)
• Si ya te has decidido a afrontar las consecuencias, cargas psicológicas que puedes contraer y apegos sentimentales, tienes como opción disfrutar siempre y cuando no seas el tercer miembro de un triángulo bizarro donde prime el compromiso entre tu amigo con derechos y otra persona.
• Normas claras. Hasta una relación casual requiere de parámetros para no tener malos entendidos. Sin embargo, no hagas reclamos ni peticiones exigentes. Recuerda tus y sus “derechos”
• Experimenta sexualmente hablando. La cama es el mejor lugar donde se entienden, así que aprovecha pero ojo: cuídate. Conoce a tu pareja sexual y usa condón.
Luz roja (No lo debes hacer)
• No lo hagas estando en una relación. Así no estés enamorada de tu amigo y nunca pase de esa categoría, estás siendo infiel por donde sea que se le mire.
• No te involucres con los ex novios. La familiaridad no es buena y renacerán los viejos malentendidos y problemas que los llevaron al rompimiento inicial.
• Las mujeres tienen esta relación motivadas por la confianza hacia la otra persona. Los hombres, por el gusto físico. De ahí a que sea tan crucial no involucrar sentimientos y terminar enamorada. Si esto sucede, es momento de acabar todo o de replantear si pueden ser pareja.
• Si la amistad es conflictiva desde un principio, evítalo a toda costa. Será para más problemas y arrepentimientos

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